Yo sabia que esas lucecitas que se movían allí en la rotonda no podian ser luciérnagas de 5 kilos. Pero bueno, he pasado por muchos y nunca me han parado.A lomos de mi Vespino NL Classic del 98 me acercaba al punto en cuestión. A la vez que descubría que aquellas luciérnagas gigantes estaban unidas a los brazos de unos guardias civiles, una de ellas me indicaba que parara.
- Buenas noches. Estamos haciendo un control de alcoholemia.
- Ahm, vale.
- Tome, coloque la boquilla aquí.
- ¿Así?
- No, al revés.
- Ah, guay.
- Y ahora sople.
- (Soplando...)(Piii)
- Retire la boquilla. Puede continuar
- Vale. Buenas noches.
No me dijo si di algo o lo que sea. Pero vamos, si me dejo seguir por algo seria.
Y así transcurrió mi primer control de alcoholemia. Por esta vez ha pasado. Esperemos a la próxima.








Pero... si lo más acojonante es que habías bebido. Dios, menos mal que no me hiciste caso en tomarte la última.
ResponderSuprimirVentus es un tio responsable, y cuando deje de serlo, ahi voy a estar yo para decirle con mi jarra en la mano "tu no bebas!" xDDD
ResponderSuprimirYo tambien me acorde de ti, Velasco, cuando vi el control a lo lejos. ¡¡¡Si es que no se te puede hacer caso!!!
ResponderSuprimirRealmente te tengo que dar las gracias, Kel. Eras la unica que no me incitaba a emborracharme ¬¬ xD
Algún día había de ser la primera vez.
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